jueves, 26 de marzo de 2015

¡Es la educación, estúpido!

James Carville, asesor de Bill Clinton en la campaña electoral de 1992 a la presidencia de los Estados Unidos, promovió la expresión "es la economía, estúpido" para poner el foco en los problemas internos del país, en contraposición a la obsesión del, entonces presidente, George Bush con la política exterior.

Hoy es una estructura muy usada para poner en valor los aspectos esenciales en cualquier ámbito. La educación, por ejemplo. Pero en su más amplia acepción, en contextos académicos, sociales y psicológicos.

Hay individuos que se empeñan en destruir todo aquello que es susceptible de convertirse en un bien común. Y no hablo ahora de Wert, aunque pudiera... 

Estos días hemos podido contemplar, estupefactos, en las redes sociales, dos formas salvajes de libertad de expresión, que al fin y al cabo responden al mismo comportamiento sociópata e inculto. Ante el trágico accidente aéreo de GermanWings en el vuelo de Barcelona a Dusseldorf, decenas de usuarios de Twitter llegaban a insultar y mofarse de las víctimas valiéndose de estos argumentos, si es que se les puede llamar así:
  1. El retraso en el comienzo de la emisión, debido a la información sobre el accidente, de un programa que tendría que haber desaparecido de la parrilla hace mucho tiempo: ir a la noticia.
  2. El lugar de procedencia de los pasajeros: catalanes y alemanes: ir a la noticia
Hay ciertos sectores que, ante hechos de este calado, intentan criminalizar, sin discriminación, la tecnología en general y las redes sociales en particular. ¡Es la educación, estúpido!

Como decía mi compañero Josean Prado, gran educador innovador, aprovechemos este potente material que nos proporcionan estas noticias para trabajar en el aula.

La pregunta es ¿qué podemos hacer ante estos hechos? El ministro del interior ha ordenado perseguir a estos usuarios de redes sociales y actuar con tolerancia cero. Hace ya algún tiempo el mismo Jorge Fernández Díaz anunció que buscaría reformas legales para perseguir la apología del delito y la incitación al odio en internet. Especialmente acertado estuvo el consejero de interior de la Generalitat asegurando que los delitos hay que perseguirlos en la red y fuera de la red, pero advirtiendo contra criminalizar las redes sociales y limitar la libertad de expresión en Internet. 

Pero no es suficiente. Hay que hacer una reflexión desde la educación, sobre hacia dónde deriva el uso inadecuado de las redes sociales, cómo se convierten en altavoces de actuaciones intolerables, y cómo puede matar todo lo bueno que nos proporcionan, el despreciable uso que, en ocasiones, se hace de ellas. En la educación está la clave. Nadie habla de incluir en los currículos y planes de estudio acciones concretas o globales, o áreas específicas de educación en la red, de netiqueta e identidad digital. Y es necesario y urgente. Lo único que tenemos es la prohibición, impregnando todo con ese matiz negativo y desvalorizando todo lo positivo que nos proporciona la tecnología e Internet.

Es cierto que, en el caso de estos individuos, se aprecian carencias educativas más allá de lo que concierne al comportamiento cívico que cualquier usuario responsable debe guardar en redes sociales o internet en general. Pero hay otros muchos casos, y seguro que todos conocéis alguno en vuestros centros, en los que el desconocimiento conduce a llevar a cabo acciones que no se darían en su "vida física". Esto lleva a disociar la identidad personal con la digital, a la no convergencia, cuando todos somos conscientes de que la distancia entre una y la otra cada vez es menor. Y se usan entornos que tendrían que ser socializadores para todo lo contrario, con comportamientos en los que se pierde la noción de esas mismas normas sociales, valiéndose de un anonimato que habría ya que desterrar de la red de una vez.

Y hay que empezar en la escuela, en los institutos, en la universidad. Educando a alumnos, docentes y familias. Porque ninguno de estos estamentos está lo suficientemente formado. Se han establecido formas de comunicación y de relación que hasta ahora no conocíamos, pero en las que hay que mantener el mismo comportamiento que en las tradicionales. La frontera entre la vida "material" y la "virtual" cada vez es más difusa. Y todo esto reclama nuevos aprendizajes y orientaciones. Pero no incidiendo en lo negativo, sino cruzando el umbral del miedo a lo desconocido y neutralizándolo con un enfoque positivista.

¿Cómo es que en la mayoría del mundo laboral se da una vital importancia a los medios sociales y en educación son una pura anécdota? Si queremos formar ciudadanos competentes, estamos fallando en algo que incidirá directamente y con mucha amplitud en su vida personal y profesional.

Potenciemos el uso de las redes sociales para construir, para colaborar, para difundir nuestro yo emprendedor, creativo, innovador, que sean amplificadores de nuestros logros, de nuestro trabajo, aficiones,.. Y no las criminalicemos capándolas o prohibiendo su soporte tecnológico, los dispositivos móviles, porque de esta forma no podremos aprender, ni los unos ni los otros. Revisemos los reglamentos internos, y no solo permitamos el uso de estos dispositivos, regulándolo, por supuesto, sino que podemos recomendarlos en su uso didáctico, aprovechando todo su potencial para crear, porque así, dejaremos de destruir.

domingo, 1 de marzo de 2015

Diario de un... ¿Dinamizador TIC?


-Buenas tardes doctor,  he venido a verle porque tengo una crisis de identidad.

-¿Qué le sucede?

-Verá, me nombraron hace muchos años dinamizador TIC de mi centro educativo, pero no estoy seguro de lo que soy. La RAE dice que dinamizar es "imprimir rapidez e intensidad a un proceso". Y eso es lo que yo quiero, que la integración de las TIC en el mundo educativo se haga con rapidez, intensidad y sobre todo con sentido común.

-¿Y no lo consigue?

-No lo sé. Creo que algo he conseguido, pero algunos amigos me han empezado a llamar conserje TIC. No sé que quieren decir, pero empiezo a dudar de mi propia identidad.

-¿Conserje TIC?

-Si. Y como esto siembra inquietud en mi ánimo, la semana pasada decidí escribir todo lo que hacía en una mañana de trabajo. Una especie de diario de a bordo.

-¿Y a qué conclusión ha llegado?

-Para eso he venido. Usted que es un psiquiatra reconocido sabrá orientarme para que vea la luz. 

-¿Me puede enseñar ese diario?

-Claro, este es la secuencia de actividades de un jueves cualquiera:

9:00 ¡Hoy va a ser el día! Entro en el instituto con la intención de leer el artículo sobre la nueva competencia transversal de comunicación verbal, no verbal y digital que entrará en vigor el próximo curso en nuestra Comunidad. Tengo que conocerlas pues soy el dinamizador TIC de mi centro. Además quiero empezar a pensar en el nuevo plan de educación digital, en la formación de mi profesorado y en la implicación de las familias.

9:30  Viene al centro la empresa de electricidad  para trasladar un punto de red en el aula estable. Tenemos que hacerlo porque les instalé un router wifi casero y se les desconecta del portátil a menudo. SI tuviéramos todo el centro cubierto con un buen wifi… Le enseño las instalaciones para presupuestar.

10:00 Internet va muy lento. Reinicio de router y el dispositivo de seguridad en el Rack. Compruebo antes de dar incidencia al CAU que se recupera la velocidad.

10:30 La empresa externa de mantenimiento me pide un listado de etiquetas y ubicación de todos los ultraportátiles de los alumnos para resolver una petición: la instalación de Chrome en partición Ubuntu One. Espero que esta sea el modo de poder usar esos portátiles.

10:40 Entro a aplicaciones del Departamento. Inventario para sacar listado. Dificultades para acceder a la web del inventario. De momento imposible, fallo de servidor Apache en el servidor del departamento. Lo intentaré más tarde.

10:45 Visita de profesora para orientarle en organización de documentos de Drive mediante sus complementos.

11:00 Desde Dirección me solicitan para ayudar en resolver incidencia en programa de gestión.

11.15 Apertura de instalaciones informáticas para los alumnos y permanencia hasta 11:45

11:45 Comprobar incidencias enviadas mediante las aplilcaciones web, generales y particulares de las aulas de informática.

11:50 Intento de nuevo acceder a inventario. Imposible. Ha caído la red. Me empiezo a desesperar.

11:55 Voy a revisar incidencias registradas: 3 ordenadores que no se ponen en marcha en 2 aulas de informática, uno que funciona muy lento y en otro falta un teclado.

12:10 Cambiados dos teclados en un aula de informática y comprobación de lag en un ordenador. Volveré en otro momento porque están en clase. En el otro aula de informática no he entrado pues están dando clase también. Queda pendiente.

12:15 Intento de nuevo entrar a Inventario y por fin lo consigo. Parece que se han normalizado las conexiones.

12:45 Tras varios intentos infructuosos de intentar generar listados con las etiquetas y ubicaciones desde la aplicación de inventario, desisto porque no funciona bien y se cae cada poco tiempo.  Les mando listados internos.

12:50 Una profesora me solicita ayuda en aula para compartir documentos de Google Drive con sus alumnos a través de la plataforma educativa Edmodo.

13:10  Después de resolver problemas iniciales en las cuentas de los alumnos, la profesora comparte esos documentos sin mayor problema.

13:15 Se me solicita desde Dirección la creación de una cuenta de red y otra de Google Apps a un sustituto que se acaba de incorporar.

13.20 Una profesora de Lengua me solicita que le de permisos de lectura en la carpeta de Euskera en la red. Lo llevo a cabo.  

13:30 Me llama un compañero dinamizador de otro instituto para preguntarme una duda sobre incrustación de hojas de cálculo en Google Sites.

13:35 Recibo un mensaje de Whatsapp de otra profesora en la que me pide ayuda y me solicita que vaya a su aula porque su pizarra digital está descalibrada y no puede solucionarlo. Acudo.

13:50 El ordenador tenía varios problemas: el proyector digital interactivo estaba descalibrado, la resolución de pantalla no era la adecuada y el software de la PDI hay que reinstalarlo. Lo dejo para otro momento porque tanto profesor como alumnos están esperando para dar clase.

13:50 Vienen dos alumnas de la optativa de fotografía y me dicen que en uno de los ordenadores no está instalado Photoshop. Claro, ha venido la empresa de mantenimiento, ha formateado el disco duro pero no ha instalado las aplicaciones que se necesitan. A empezar de cero con este ordenador. Acudo al aula.

14:10 Había más problemas en ese aula. Un ordenador no entra en red, otro no se enciende y he tenido que instalar Photoshop en un tercero.

14:15 Doy los dos avisos de avería a la empresa de mantenimiento.

14:20 Nuevo intento de acceso a la aplicación de inventario.  Imposible Error 404--Not Found. Su servidor debe estar caído.

14:30 Registro las nuevas incidencias y elimino las resueltas.

14.40 Acude a mi una alumna a la que se le ha olvidado la contraseña de su cuenta de Google Apps. Se la doy. El pan nuestro de cada día.

14:45 Un momento… no he tenido tiempo de llevar a cabo lo que pretendía a las 9 de la mañana. Tendré que hacerlo en mi tiempo libre porque mañana seguramente será igual.


-¿Qué opina doctor?
-Ay, perdón , me había despistado jugando al Candy Crush... por cierto ¿me podría indicar cómo pasar el nivel 537?


Los personajes y hechos retratados en este artículo son completamente reales. Cualquier parecido con personas verdaderas, vivas o muertas, o con hechos reales es pura realidad (aumentada o no).


Si alguien cree, de verdad, que la revolución digital en las aulas se puede llevar sin recurso humano y conectividad, que se lo haga mirar. 

Los profesores necesitan tener una persona de referencia, a quién acudir, tanto si se le plantean dudas metodológicas en la integración de la tecnología en sus proyectos educativos, como en los pequeños problemas diarios: el proyector no funciona, cómo comparto este documento, no puedo entrar en red, a mis alumnos se les ha olvidado la contraseña, quiero traspasar mis documentos a mi sustituto, quiero recuperar un archivo que borré por error,.... Ahora que tan de moda está el concepto PLE, comencemos por construir un PLE local antes de acudir a las redes.

Y todos necesitamos CONECTIVIDAD del siglo XXI. Los dispositivos se multiplican y el ancho de banda continúa inalterable. No vale de nada llenar las aulas de tablets, teléfonos móviles (estos si es que no siguen prohibidos en los reglamentos internos), portátiles o chromebooks, si no estamos seguros de poder salir al mundo con ellos.

Sé que son reinvindicaciones históricas en educación, pero lo mismo que nos ocurre con muchas de las charlas que escuchamos en los infinitos saraos educativos que nos invaden, estas también están enquistadas en día de la marmota, sin respuesta, sin solución, ¿sin esperanza?. Creo que con un poco de sentido común de las administraciones, y sobre todo, con la voluntad de anteponer el hacer,  el dar respuestas,  y el servir a la sociedad , a la foto de turno, dejarán de ser reinvidicaciones para convertirse en realidad.

Estamos en un momento de cambio, de pensar, repensar. desaprender y aprender, de decidir qué rumbo queremos que tome la tecnología educativa. No nos volvamos a equivocar.



Créditos de la imágenes Flickr CC : https://www.flickr.com/photos/56087830@N00/1347412899/
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miércoles, 28 de enero de 2015

Novedades en #GoogleClassroom

Desde el último post dedicado a Google Classroom en el que enlazaba un tutorial que había creado en verano, se han producido algunos cambios en el nuevo entorno de aprendizaje de Google.

Conociendo a Google, era de esperar que las mejoras fueran implementándose día a día.  ¿Cómo no declarar en beta permanente ese tutorial si todos los servicios de los de Mountain View están cambiando casi cada minuto?

Lo cierto es que, a pesar de seguir pensando que Edmodo es claramente superior a Classroom en funciones, estoy sorprendido por la fuerte aceptación y adopción que ha tenido Classroom en los centros educativos. Es fácil adivinar cuáles han sido las razones: su casi plena integración con las Google Apps educativas y su bajísima curva de aprendizaje, tanto por parte del profesorado como del alumnado.

Las novedades desde septiembre en este entorno virtual han sido las siguientes:

  • Los listados de alumnos ahora se pueden ordenar por nombres o apellidos.
  • Se pueden exportar todas las notas a un fichero csv que puede subirse a Drive.
  • Mayor control del profesor del flujo de mensajes de los alumnos (silenciar, ....)
  • Los alumnos pueden marcar tareas como completadas sin necesidad de devolver documento o archivo alguno (algunas tareas no requieren la creación de documentos).
  • Invitar a los alumnos a través de Grupos de Google.
  • Mencionar en un comentario a un solo alumno, anteponiendo el símbolo + al nombre del alumno.
  • Página para profesores con todas las tareas de todos los grupos para un mejor seguimiento.,
  • Las grupos ahora se pueden archivar para que desaparezcan del panel principal pero sin perder el material ni el flujo de mensajes.
  • La sección Acerca de ahora se denomina Información.
  • Aplicaciones móviles para iOS y Android.
Os aconsejo seguir esta página del soporte de Google para poder seguir de cerca todas las novedades que se vayan produciendo: https://support.google.com/edu/classroom/answer/6149237/?hl=es 

Os comparto también una presentación que he preparado para una formación en un centro de Secundaria:


lunes, 15 de diciembre de 2014

10 años de estar juntos: un homenaje a Domingo Méndez @dmelop

Hay en Cieza un pedazo de persona y de profesional al que todos admiramos y queremos. No, no es Camacho. Ni siquiera es del Real Madrid. Y en el mundo educativo es nuestro ironman particular.

Evidentemente hablamos de Domingo Méndez, o @dmelop en las redes. Pionero y referente en la integración de la tecnología en la educación, y en la blogosfera educativa.

Hace 10 años, cuando casi nadie conocía este medio, Domingo abría su blog "Educación y T.I.C." con estas palabras:


Vamos a intentar, entre todos, crear un espacio común de intercambio sobre el uso de las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Espero contar con la participación de aquellas personas, profesionales de la enseñanza, padres de alumnos y cualquiera que esté interesado en este nueva forma de comunicación que seguro que nos enriquece a todos. 

Puede estar contento Domingo, porque su objetivo se ha visto cumplido con creces. Un blog que tiene que estar, si o si, en los lectores RSS de todo docente que quiera tener un punto de vista, sobre la tecnología educativa, real, eficaz y fiable.

El día 18 de diciembre cumple la friolera de 10 años, y Domingo ha invitado a alguno de sus amigos, entre los que me encuentro,  a escribir una entrada en su blog haciendo balance de estos 10 años de estar juntos en esta aventura. ¡Gracias Domingo por hacerme partícipe de esta celebración!.

Esta ha sido mi pequeña aportación (artículo original en el blog de Domingo)


10 años de estar juntos - En lo bueno y en lo malo



Hay quién dice que para revolucionar la educación no es suficiente con la innovación, tenemos que ir a la disrupción. Así que, aún pecando de no ser educado, voy a empezar este post rompiendo una condición que me había puesto Domingo cuando me invitó a escribir en su blog, agradeciéndole que me permita entrar en su casa, casi sin llamar, y dejar una líneas como homenaje a él y a su blog. Es para mi un honor porque siempre he considerado a Domingo maestro de maestros.

Una de las mejores cosas, sino la mejor, que ha traído estos 10 años ha sido poder conectar con personas que, de otra forma,  habría sido impensable hacerlo. Conocí a Domingo, o mejor dicho su trabajo,  hace muchos años en la red, y a él personalmente hace unos pocos en una de esas quedadas anuales de profesores, en tierras salmantinas. La última vez que hemos compartido conferencias, talleres y mantel, fue el pasado octubre en Madrid. Allí tuvimos oportunidad de charlar sobre prácticas innovadoras inusitadas e insospechadas en la última década. ¿Te acuerdas Domingo? Tienes una ponencia pendiente de ver.

La educación es el ámbito social y profesional que más heterogéneamente ha evolucionado en estos últimos 10 años. Una década donde la tecnología se ha impuesto de forma definitiva en nuestra manera de vivir.

A nadie se nos ocurre pensar, cuando vamos a  hacer un trámite administrativo que en tal ventanilla, el funcionario de turno nos lo gestionará con medios informáticos, y en la de al lado nos encontraremos con un escribano que hará uso de papiro y tinta para expedirnos el certificado que necesitamos .

O cuando vamos a tratarnos una dolencia, esperamos encontrarnos en cualquier centro de salud u hospital parecidos protocolos médicos y similares medios tecnológicos.  No esperamos que un especialista nos haga una resonancia y otro, en el mismo hospital,  nos intenvenga quirúrgicamente para averiguar el origen de nuestra enfermedad.

En educación, sin embargo, en distintos centros, e incluso en diferentes aulas del mismo, podemos tropezarnos, con bastante  facilidad,  con realidades muy distintas.  Distintas y distantes. Separadas, incluso, por siglos.

¿A qué es debido esto? Muy probablemente al poco respeto que se le tiene a la Educación, en mayúsculas. El pilar básico de nuestra sociedad tendría que ser mimado hasta el extremo por nuestras administraciones, y evidentemente sucede lo contrario: siempre ha estado maltratada. Y como le oí al amigo Fernando Trujillo hace poco, los que estamos dentro, los docentes y las familias, nos llegamos a creer el engaño, repetido en los medios hasta la saciedad,  de que todo lo hacemos mal.

Sólo hay que echar un vistazo a lo que ha sucedido en esta última década. A pesar de la administración, que sólo se ha ocupado de llenar las aulas de cacharrería, sin dotarla de un contenido metodológico, y sin ningún objetivo pedagógico, muchos docentes, han cogido el toro por los cuernos y se han lanzado, con muy pocos medios, a poner patas arriba todo lo que se estaba haciendo, y a emprender en sus ámbitos llevando a cabo cientos de prácticas educativas de éxito. La blogosfera y las redes sociales son fieles testigos de ello.

Y lo han hecho a cambio de nada. Lo contrario, robando horas a su vida privada y familiar, soportando muchas veces presiones de compañeros y equipos directivos, siendo cuestionados por la administración,... Y como único premio, no el que dan, de vez en cuando, instituciones o empresas, sino el emotionware, que un día acuñó mi primo Fernando G. Páez, y que nos fuimos contagiando unos a otros.

La tecnología educativa en estos últimos años ha servido, sobre todo, para eso, para contagiarnos, para conocernos, para saber que sí se puede, y para tener una palabra de aliento a cientos de kilómetros, cuando nos fallan las fuerzas. Porque.. ¿a quién no le han fallado las fuerzas alguna vez?


martes, 19 de agosto de 2014

Tutorial de Google Classroom

Siguiendo con el post anterior, y ante el adelanto por parte de Google, del despliegue de Classroom para todos los usuarios de Google Apps para Educación, al 11 de agosto, he decidido hacer un tutorial sobre el nuevo LMS de Google, ya que seguro que muchos profesores lo querrán usar con sus alumnos desde el inicio de curso.

Como escribía en el post anterior, le falta mucho para competir con otros sistemas de gestión de aprendizaje, lo que no quita para que ofrezca un modo sencillo para organizar de forma más eficaz el trabajo con los alumnos en entornos de Google Drive sobre Google Apps.

He de decir, que respecto al inicio del verano, cuando se puso en marcha con mucha prisa, no ha evolucionado nada. A pesar de ello, estoy seguro de que se trata sólo de una versión inicial y que, como casi todos los productos de Google, estará en beta permanente. Por eso mi tutorial espero que sea también un beta en constante desarrollo.

Actualización (25-8-2014): Actualizado el tutorial con una sección donde se explica cómo gestionar Classroom y sus usuarios desde la consola de administración de Google Apps para Educación: "Gestión en GApps"

Espero que os sirva.



miércoles, 25 de junio de 2014

Google Classroom: un aterrizaje forzoso



Ayer recibí la invitación para probar la versión previa al lanzamiento mundial, que tendrá lugar en septiembre, de Google Classroom, el intento de la compañia de Mountain View por hacerse con una parte del mercado de los LMS (sistemas de gestión del aprendizaje). Como os podéis imaginar, enseguida me lancé a probarlo.

Si eres profesor puedes pedir tu invitación en esta dirección: https://classroom.google.com/signup?hl=es . A partir de septiembre se ofrecerá de forma gratuita a todos los centros educativos que dispongan de Google Apps para educación.

Echándole un primer vistazo, da la sensación de que Google tenía prisa por lanzar su LMS, que ha sido algo así como un aterrizaje forzoso, viendo que otros entornos comienzan a tener gran implantación en la comunidad educativa. 
Y no es que tenga fallos, sino que se echan en falta muchas de las funcionalidades que podemos encontrar en otras plataformas más conocidas. Además tiene un sospechoso parecido con otro entorno en alza en educación: Edmodo:






Al igual que en Edmodo, en Google Classroom se pueden crear grupos o "clases". Y los alumnos pueden entrar a través de un código o pueden ser introducidos directamente por el profesor. La única ventaja es que en Classroom, el directorio común de direcciones que se crea en Google Apps está integrado, de forma que es muy sencillo elegir a los alumnos que se integrarán en cada grupo. 

Dado su componente social, en Google Classroom también se pueden "postear" mensajes en el muro de cada grupo y asignar tareas, que se pueden evaluar. Además Drive está integrado, pero también en Edmodo. En este caso no existe una biblioteca de materiales directamente en la plataforma, sino que se crea una carpeta en el Drive de profesores y alumnos con todos esos materiales utilizados. Pero por lo que he visto, no con mucha organización. Además para ver esta carpeta salimos de la plataforma dirigiéndonos a Drive.

No se entiende muy bien que constantemente haya que salir del entorno para visualizar material que se comparte en el tablón principal. Ni siquiera los vídeos de YouTube quedan incrustados dentro de Classroom. 

Hay una curiosidad en Classroom en la realización de tareas. Si esta consiste en que el alumno tiene que crear un documento de Drive, el profesor puede distribuir copias individuales a los alumnos de un documento previo en el que trabajar. Una pena que no se puedan distribuir por grupos. 




Cuando el profesor lanza la tarea, el documento queda compartido en modo de edición para el alumno. Una vez que este termina la tarea, la envía al profesor, y el documento ya no será editable por él, hasta que el profesor la evalúe y se la devuelva.

Es cierto que el trabajo con documentos de Drive con los alumnos está más organizado con Classroom que sin él, pero se echan de menos muchísimas funcionalidades que tiene, por ejemplo, Edmodo. 
  • Gestión de subgrupos
  • Programación de mensajes y tareas
  • Encuestas
  • Cuestionarios autoevaluables
  • Registro de calificaciones
  • Control parental
  • Calendario
  • Buena gestión de biblioteca de materiales
  • Integración de aplicaciones externas
  • Badges
  • Conexión con otros profesores
  • Integración de RSS
  • ...
Puede parecer que la curva de aprendizaje para profesores no iniciados puede ser menor, pero no es cierto. Mi experiencia en formación me dice que desde los primeros pasos en Edmodo, los profesores demandan buena parte de las características antes citadas, sin casi conocer el entorno en su totalidad.

En definitiva, tienen los desarrolladores de Google un duro verano por delante para hacer de su Classroom un buen entorno virtual de aprendizaje. Para ello contarán con el feedback de sus invitados a esta versión previa. Ojalá lo consigan, porque de una empresa como esta se espera algo más. De momento, innovación 0.


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